1800
1800 Blanco 750ml
$47.99
Blanco: doble destilación y agave por delante. La base de las margaritas serias y de los shots con respeto.
Comparativa Grand Gourmet
La misma planta, tres caminos: lo que la barrica le hace al agave y cuál elegir según cómo lo vas a tomar.
Es cuestión de barrica. El blanco embotella el agave puro: fresco, herbal, directo — el rey del cóctel. El reposado pasa de dos meses a un año en roble: gana suavidad y un dorado leve sin perder el agave — el equilibrio para tomar solo. El añejo supera el año de madera: vainilla, caramelo y territorio que ya roza el whisky — el de la sobremesa. No hay jerarquía: hay tres usos distintos.
1800
$47.99
Blanco: doble destilación y agave por delante. La base de las margaritas serias y de los shots con respeto.
1800
$39.99
Reposado: la misma casa con seis meses de roble encima. Se nota en la primera olida y se agradece en el primer sorbo.
DON JULIO
$105.99
Añejo: más de un año de barrica y el oficio de Don Julio. Vainilla, caramelo y un final que pide sillón.
| Blanco | Reposado | Añejo | |
|---|---|---|---|
| Barrica | Nada o semanas | 2 a 12 meses | Más de 1 año |
| Sabor | Agave fresco, cítrico, herbal | Agave + vainilla suave | Caramelo, vainilla, roble |
| Su momento | Cócteles y shots | Solo o con hielo | Solo, de sobremesa |
| Si vienes de | El vodka o el gin | Quieres empezar a sorber | El whisky o el brandy |
Comprar el más añejo "porque es el mejor" y meterlo en una margarita. La barrica que pagaste desaparece bajo el limón y el triple sec. La regla es simple: cuanto más se va a mezclar el tequila, más blanco debe ser; cuanto más solo se va a tomar, más barrica merece.
¿Y el cristalino? Es un añejo filtrado hasta quedar transparente: suavidad de barrica con cara de blanco. Si te gusta suave pero el añejo te parece pesado, ahí tienes la cuarta puerta.
Fiesta con cócteles: blanco, y que rinda.
Para empezar a tomarlo solo: reposado. Es el punto de entrada natural.
Regalo a alguien que toma whisky: añejo. Va a entender el idioma de inmediato.
Para presumir en la mesa: un cristalino o un añejo de casa grande; el resto lo hace la botella.